Tener un shiba no se explica. Se vive.

Mi shiba Zara HK y yo.

Los que convivimos con un Shiba Inu sabemos que no es simplemente “tener un perro”. Tener un shiba es una experiencia aparte.
Son inteligentes, independientes, testarudos, divertidos, cariñosos, y, muchas veces, absolutamente imprevisibles.

Desde fuera suelen parecer tranquilos y elegantes, algo distantes pero quienes vivimos con ellos sabemos que detrás de esa cara de zorro hay todo un mundo de personalidad única.

Hay pequeñas situaciones del día a día que solo las entiende alguien que comparte su vida con uno o varios pequeños de esta maravillosa raza. Y si.. probablemente ahora mismo estés sonriendo porque ya sabes de que hablo.

Tu shiba es quien decide cuando quiere cariño. no tu. Así que olvídate de llamar a tu perro para darle grandes sesiones de mimos cuando a ti te apetezca, puede que vaya, pero cuando el tome la decisión de que también le apetezca.

Mochi Hayato Kumi


El y solo el suele tener su propio calendario emocional. Puede ignorarte durante horas y de repente, cuando estés ocupado, subirse encima como si fueras la persona mas importante del mundo, y obvio el reclama tu atención, así que déjalo todo y atiendele . Ellos no siguen normas, son quien las piensan y las crean.


Y que pasa con la llamada? Espera… esa llamada es mas una sugerencia que una orden. El »ven» para un shiba no significa lo mismo que para otros perros, para ellos es mas un »Te he escuchado perfectamente, pero ahora mismo estoy pensando y valorando si me interesa hacerte o no caso» Y normalmente, la respuesta suele ser no. Así que, ríete sin que te vea y asume que vendrá cuando considere y por eso quienes conocemos bien la raza sabemos que la seguridad siempre va primero. Recuerda que pasear con un shiba no siempre significa caminar , oler las flores, observar, no no.. ya que a veces significa, pararse a observar algo invisible, decidir que hoy esta calle no me gusta pero ayer si, sentarse a mitad del camino porque simplemente no quiere seguir,, asúmelo.. tu le propones opciones y el decide.

Foto cedida y con autorización.


Basta con abrir la puerta y caigan tres gotas para que nos miren como si les estuviéramos proponiendo una de las mayores traiciones personales, con solo mirar sabemos perfectamente que nos están diciendo, casi diría que nos medio personando la vida por semejante osadía de proponerles salir de paseo. De echo algunos se niegan rotundamente a salir, una mirada y dignamente se van a sentarse y allí nos esperan con nuestra cara de derrota. Aquí es cuando por milésima vez nos damos cuenta que no estamos negociando un paseo, ellos ya han decidido. Hay que entender que pocos perros expresan con tanto descontento el mojarse.


Y algo que desafía la lógica… es ese pelo que aparece en lugares que ni siquiera han estado,pelo en el sofá, en la ropa, en el coche, en rincones , dentro de los zapatos, etc. Menos mal que es una raza que suelta poco pelo, pero la poca parece que se multiplica solo. Aceptarlo forma parte del proceso.

Que los perros no juzgan, Perdona? Tienes un shiba? Entonces sabes de que mirada hablo. No hace falta que hagan nada, solo con mirarte ya transmite un mensaje bastante claro y normalmente ese mensaje no parece especialmente positivo. Te juzga constantemente.


Y no me quiero dejar el famoso chillido shibero, ese que cuando escuchas por primera vez no se olvida jamas ya que piensas que ha ocurrido una tragedia, pero no, quizás solo no quería que le tocaran la pata o que no lo cepillaras o lo mas común es que simplemente estaba expresando una opinión muy intensa. Repito, es imposible olvidarlo.

Son increíblemente limpios y mucha gente que no conoce la raza se sorprende con esto. El Shiba suele ser muy cuidadoso con su higiene, evita ensuciarse más de lo necesario y muchos incluso rechazan charcos, barro o ciertas superficies. Pero luego les encanta que los sequen con secador o tener su rato de masajes ese es su momento spa. Si tienes un shiba tienes un perro con tendencias y alma de gato.

Mi hija y nuestra shiba Messi HK

No buscan agradar y esto también enamora, No son perros que vivan pendientes de complacer a todo el mundo, ellos tienen criterio propio, carácter y una enorme personalidad y preciosamente por eso, cuando un shiba elige estar contigo te sientes especial porque sabes que lo no hace por obligación sino que lo hace porque quiere y te quiere.


Es una raza maravillosa, pero también exigente y te hace aprender paciencia, coherencia y mucho sentido del humor, no siempre es fácil, pero quienes compartimos la vida con uno sabemos algo importante:

Una vez que entiendes a un Shiba, ya no hay vuelta atrás, porque no se parecen a ningún otro perro y quizá ahí está precisamente su magia.

Tener un Shiba no se explica. Se vive.

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