
Vacunar a nuestros shibas es algo fundamental y bajo mi punto de vista, prácticamente obligatorio. Gracias a ello podemos prevenir enfermedades muy molestas y, en algunos casos, incluso mortales. Existen muchos laboratorios y distintos tipos de vacunas, por eso siempre considero que debe ser el veterinario quien valore cuál es la más adecuada para cada perro según su situación y necesidades.
Yo puedo hablar únicamente desde mi experiencia personal y de las vacunas que mi veterinario administra a mis perros. Reconozco que soy de esas personas que, si existe una vacuna beneficiosa para ellos y recomendada por profesionales, no dudo en ponerla. Así que, respondiendo a la pregunta de si vacunar o no, mi respuesta siempre será un sí rotundo.
La pauta que sigo junto a mi equipo veterinario de Clínica Veterinaria Ohana en mis perros cachorros y adultos, una vez pasado el año de vida, consiste en una vacuna heptavalente junto con la vacuna de la rabia. Desde hace un tiempo también decidí incorporar la vacuna Letifend frente a la leishmaniosis. Es una vacuna relativamente nueva y todavía existen pocos estudios sobre posibles reacciones. Recuerdo que el primer año incluso cedí parte de mis perros para el seguimiento veterinario y comprobar posibles efectos secundarios. Por suerte ninguno tuvo ningún problema. Como todo fue perfectamente, repetí la vacuna al año siguiente y seguiré haciéndolo en el futuro. Eso sí, nunca vacuno a una perrita gestante o lactante, aunque sé que en la lactancia no suele influir.

En mis cachorros Hayato Kumi seguimos una pauta muy estricta que siempre explico detalladamente a las futuras familias de mis pequeños.
Sé que a veces cuesta entender que los cachorros no puedan visitarse antes de determinadas vacunas, pero al final todos comprenden que es por el bienestar de ellos. Permitir visitas antes de tiempo supondría un riesgo innecesario y es algo que jamás permitiría. Así que, si pronto vas a formar parte de la familia Hayato, te pido paciencia y comprensión cuando te explique las pautas de visita de tu cachorro.
La pauta que seguimos comienza con una primera vacuna frente al parvovirus, que solemos administrar alrededor de los 43 o 45 días de vida. Esta vacuna nunca se adelanta y únicamente podría retrasarse si el cachorro presentara algún tipo de parásito intestinal, ya que vacunar en esas condiciones haría que la vacuna fuese totalmente ineficaz.

Sobre los 58 o 60 días solemos poner una segunda vacuna mucho más completa, destinada a prevenir enfermedades como la leptospirosis, hepatitis, parvovirus y moquillo. Aun así, será siempre el veterinario quien valore en ese momento cuál es la más adecuada para cada cachorro.
Después llegaría la tercera vacuna, aproximadamente sobre los 90 días de vida. Para entonces los pequeños ya suelen vivir con sus nuevas familias, por lo que serán ellas quienes deberán acudir a su veterinario de confianza para continuar correctamente con el calendario de vacunación.
Mi consejo siempre será el mismo: vacuna a tu shiba. Piensa que no es solo un trámite, sino un beneficio directo para su salud y bienestar. Y si tienes cualquier duda sobre cuándo hacerlo o para qué sirve cada vacuna, consulta siempre con tu veterinario. Seguro estará encantado de ayudarte y resolver cualquier pregunta. Por unos shibas bien sanotes ❤️
Monica Majoral. Hayato Kumi cría familiar.