
Muchas veces pensamos en el estrés como algo muy humano, pero los perros también pueden sentirse sobrepasados por situaciones del día a día y en el caso del Shiba Inu, además, esto puede pasar bastante desapercibido porque es una raza que no siempre expresa el malestar de forma exagerada. El shiba suele comunicar mucho más con pequeños gestos que con grandes reacciones por eso creo que es importante aprender a observarlos bien y entender cuándo algo no les está haciendo sentir cómodos.
Hay perros que, cuando están estresados, se vuelven muy inquietos y lo muestran claramente, pero en muchos shibas ocurre justo lo contrario ya que veces simplemente se aíslan más, duermen diferente o empiezan a evitar ciertas situaciones que antes toleraban bien.

Una de las señales más habituales suele ser el exceso de alerta, es cuando ese perro que parece estar constantemente atento a cualquier ruido, movimiento o estímulo, incapaz de relajarse del todo, ademas también puede aparecer más irritabilidad durante los paseos o menos paciencia con otros perros o personas.En algunos casos el estrés también afecta al apetito de hecho hay shibas que dejan de comer con normalidad durante unos días cuando algo cambia en su entorno que puede ser una mudanzas, viajes, visitas, cambios de rutina o incluso ambientes demasiado ruidosos pueden afectarles más de lo que muchas veces pensamos.Otra señal que suelo ver bastante es el exceso de lamido, sobre todo en patas, puede parecer una manía sin importancia, pero cuando se vuelve repetitivo puede indicar ansiedad o incomodidad emocional. También puede aparecer jadeo sin motivo claro, dificultad para descansar o necesidad constante de controlar lo que ocurre alrededor.
Y luego están esos cambios pequeños que solo nota quien convive con ellos cada día, ese perro que antes descansaba tranquilo contigo y ahora prefiere esconderse, el que deja de jugar como siempre o el que empieza a reaccionar distinto durante el paseo. Creo que muchas veces tendemos a pensar que el shiba inu, por ser una raza independiente y segura, gestiona todo perfectamente.,pero la realidad es que son perros muy sensibles al entorno y a las emociones solo que algunos simplemente lo disimulan mejor que otros.
Por eso siempre digo que observar es una de las partes más importantes de convivir con cualquier perro, ademas piensa que nadie conoce mejor a un shiba que la persona que vive con él cada día, muchas veces pequeños cambios de comportamiento son la primera manera que tienen de decirnos que algo no va bien.
Es importante recordar que no todo es “carácter” o “manías”, hay veces en las que detrás de ciertos cambios puede haber molestias físicas, dolor o problemas médicos, así que cuando algo persiste o aparece de forma repentina, lo más responsable siempre es consultar con un veterinario.
Con el tiempo se aprende que un shiba equilibrado no es el que nunca se altera, sino el que se siente seguro en su entorno y puede relajarse realmente.
Monica Majoral. Hayato Kumi Cría familiar.