Como elegir un buen criador.

Elegir un cachorro es una decisión importante, no solo por la ilusión del momento, sino porque estás incorporando a tu familia a un compañero que te va a acompañar muchos años. En el caso del Shiba Inu, además, hablamos de una raza con carácter, sensibilidad y una forma muy particular de entender el mundo.

Por eso, no todos los criadores somos iguales ni todos trabajamos con el mismo criterio. Desde mi experiencia criando Shiba Inu, he visto muchas familias llegar con dudas, con miedo a equivocarse o incluso después de haber tenido malas experiencias. La idea de este texto no es convencer a nadie de nada, sino ayudar a entender en qué fijarse para tomar una buena decisión.

Un buen criador no es simplemente alguien que tiene cachorros, la crianza responsable va mucho más allá de eso, implica seleccionar bien a los padres, cuidar la salud, trabajar el carácter desde el nacimiento y acompañar a cada cachorro en sus primeras semanas de vida. Cuando alguien hace las cosas bien, se nota en cómo habla de sus perros, en cómo viven los animales y en la forma en la que se preocupa por el futuro de cada cachorro.


El entorno donde crecen los cachorros dice mucho más de lo que parece, es vital tener la oportunidad de estar informado de ello, como amante de esta raza me gusta que las futuras familias de mis cachorros sepan y me pregunten por ello, si los perros están tranquilos, si interactúan con personas de forma natural o si los cachorros tienen estímulos, juego y contacto. Las primeras semanas de vida son fundamentales en el carácter del Shiba Inu y el entorno en el que crecen marca una diferencia enorme en su equilibrio emocional de adulto.


Algo que también observo con frecuencia es que muchas familias se sorprenden cuando, como criadora, hago muchas preguntas. Sin embargo, eso suele ser una muy buena señal. Cuando un criador se interesa por dónde va a vivir un cachorro, cómo es tu estilo de vida o qué esperas de él, no está siendo intrusivo; está asegurándose de que ese cachorro encaje con tu familia y de que la convivencia sea la mejor posible. Un buen criador no busca simplemente “colocar perros”, sino encontrar el hogar ideal para cada uno de sus cachorros.


En razas como el Shiba Inu, el carácter no surge por casualidad. La socialización temprana, el manejo diario y el entorno en el que crece el cachorro influyen enormemente en el adulto en el que se convertirá. Un cachorro que ha tenido un contacto humano adecuado, ha recibido estímulos positivos, ha seguido rutinas equilibradas y ha crecido en un ambiente estable contará con muchas más herramientas para adaptarse con éxito a su nueva familia.

La salud y la transparencia son otro punto clave ya que el criador responsable no tiene problema en hablarte de las pruebas de salud de los padres, de la selección de líneas o de las decisiones que toma para mejorar la raza. No existen perros perfectos ni criadores perfectos, pero sí existen decisiones responsables, siempre es mejor alguien honesto sobre los riesgos que alguien que promete perfección.


También existen algunas señales a las que conviene prestar atención, sin caer en alarmismos. Por ejemplo, cuando un criador tiene cachorros disponibles de forma constante sin una explicación clara, ofrece poca información sobre los progenitores, muestra prisas por cerrar una reserva, no se interesa por conocer a las familias o no dedica tiempo a la socialización y al bienestar de los cachorros durante su crianza. Cuando todo parece demasiado rápido o excesivamente sencillo, merece la pena detenerse, preguntar y observar. En nuestro criadero tenemos una filosofía muy clara: las prisas nunca forman parte de nuestro trabajo.


Con los años he aprendido que lo más importante no es únicamente el momento en el que un cachorro se marcha a su nuevo hogar, sino todo el camino que hay antes y el acompañamiento que continúa después. Cada cachorro que nace en casa representa una gran responsabilidad y un compromiso con su bienestar, no una simple decisión de cría. Del mismo modo, cada familia que decide incorporar un Shiba Inu criado por nosotros merece información clara, transparencia, apoyo y honestidad durante todo el proceso.


Elegir un criador no debería basarse únicamente en fotos o en la disponibilidad de cachorros. Es un proceso importante en el que conviene observar, preguntar, comparar y sobre todo confiar en la sensación que transmite la persona que hay detrás. El buen criador no solo te entrega un cachorro, te ayuda a empezar una relación/vinculo que durará muchos años.


Mónica Majoral. Hayato Kumi Cría familiar.

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