Guardaespaldas del baño

Orbita Hayato Kumi
Yume Hayato Kumi

Este es uno de esos temas que cualquier persona que conviva con un Shiba Inu entiende perfectamente después de unas semanas en casa, porque sí, el mismo perro que hace diez minutos parecía completamente independiente y misterioso, de repente considera absolutamente necesario supervisarte mientras vas al baño y sinceramente, es una contradicción bastante divertida.


Muchísimas familias me dicen lo mismo que su shiba puede pasarse media tarde descansando tranquilamente en otra habitación, ignorándote aparentemente por completo… hasta que decides cerrar una puerta y ahí, de repente, aparece el inspector oficial de actividades sospechosas del hogar, son expertos en esa mezcla extraña entre independencia total y necesidad de controlar discretamente todo lo que haces.


Porque muchas veces ni siquiera quieren entrar realmente pero solo necesitan comprobar qué está ocurriendo detrás de esa puerta cerrada y asegurarse de que sigues vivo y una vez visto ya se marchan tranquilos como si hubieran completado una misión importantísima, es bastante típico que algunos desarrollen auténticas rutinas de vigilancia doméstica como el que te sigue a la cocina pero se tumba a dos metros observando, el que parece dormir profundamente pero aparece instantáneamente si abres la nevera. o el que necesita acompañarte al baño únicamente para sentarse delante de la puerta mirándote en silencio como un pequeño guardaespaldas japonés.

Yuki Hayato Kumi.


Llega un momento en el que ya ni te preguntas por qué tu shiba considera imprescindible supervisar actividades humanas completamente irrelevantes, simplemente aceptas que ahora compartes intimidad con alguien cubierto de pelo que te observa como si estuviera recopilando información importante.

Lo curioso es que, aunque parezca una tontería, este tipo de comportamientos también reflejan mucho el vínculo que crean con su familia. El shiba suele estar muchísimo más pendiente de nosotros de lo que aparenta y aunque mantenga siempre ese aire digno e independiente, muchas veces necesita saber dónde estás y qué haces constantemente. Eso sí, siempre manteniendo la apariencia de que en realidad no le importa demasiado.


Pocas cosas describen mejor a esta raza que esa combinación entre “necesito supervisar” y “pero tampoco creas que esto significa que estoy obsesionado contigo”.


Mónica Majoral. Hayato Kumi cría familiar.

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