Sacos anales.

Los sacos anales son dos pequeñas glándulas situadas a ambos lados del ano, ligeramente hacia abajo. 

Culete cedido por Mochi HK

Estos contienen un líquido de olor muy fuerte y desagradable que en condiciones normales este líquido se expulsa de forma natural al defecar y es inapreciable para nuestros ojos.

Sin embargo, en algunos perros (especialmente razas pequeñas o con tendencia), los sacos no se vacían correctamente y como consecuencia el liquido se acumula y provoca molestias. Esto puede pasar porque el líquido es demasiado espeso, los conductos son estrechos o las incluso las heces son demasiado blandas. 

Culete cedido por Sake HK

Los signos más habituales son el arrastre del culete por el suelo, el lamido o rascado constante en esa zona, irritación e  inflamación. 

Muchas veces los propietarios no le dan importancia pero si no se trata, puede derivar en infecciones, abscesos o problemas más serios.

Cuando hay una acomulacion y no es posible ir al veterinario en ese momento los dueños pueden vaciar manualmente los sacos para aliviar dicha presión, para ello, lo primero es llevar las manos bien limpias y si es posible y muy recomendable es usar guantes, después se levanta la cola del perro y se aplica una ligera presión con los dedos en la zona de los sacos en dirección hacia fuera como “ordeñando” suavemente hasta que salga el líquido. Tener a mano papel o gasa para poder recoger el liquido como posterior limpieza, hacerlo con cuidado y suavidad para no dañar mas la zona. 

Es importante no ejercer mucha presión ya que podríamos provocar algún daño en el saco o irritar mas la zona, si observamos bultos, secreción anormal o el problema se repite con mucha frecuencia lo mejor es que el veterinario revise bien la zona para descartar infecciones ocultas. 

Muchas veces el dueño no se ve capaz de hacer la extracción en casa o no tiene experiencia, en ese caso lo mejor es ir al veterinario y mas si el animal manifiesta dolor cuando se revisa la zona. No pasa nada por no saber hacerlo, no hemos de sentirnos mal por ello.

Culete cedido por Magna HK
Culete cedido por Koroke HK.

También es importante decir que muchos perros indiferentemente de la  raza que sean padecen este problema al menos una vez en su vida, pero se puede reducir su aparición con algunos cuidados básicos:

Tener una alimentación adecuada y evitando dar sobras de comida, ya que pueden ablandar las heces y dificultar el vaciado natural. Un buen control del pelo en esa zona, en los perros de pelo largo mantener el área anal recortada para evitar acumulación de suciedad. 

En la raza shiba debido a su pelo tupido también se puede recortar un poco el pelo de la zona para dejarla bien despejada. 

Como criadora, cuidadora y feliz dueña de mis shibas mi mayor consejo es ir revisando periódicamente esta zona y si tenemos ese sexto sentido de que hay alguna posible acumulación lo mejor es actuar a tiempo para evitar complicaciones mayores.

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